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Arcadi Espada, Quevedo y el juicio del “Prussés”: un peritaje lingüistico.

Publicado en El Mundo, a 11 de Abril de 2019:

“Estos días suele darse un momento de vacilación repetido en la Sala, cuando los fiscales urgen de este modo a los policías que intervinieron en los colegios:

– Dice usted que hubo insultos, ¿qué insultos?

Casi ningún testigo responde fluidamente. Vacilan, mezcla de las dificultades de la memoria y de la timidez.

– Bueno, pues, no sé…, fascistas, escoria, sinvergüenzas, basura, hijos de puta, cabrones, asesinos, cobardes…

La galería siempre decepciona. Aunque reconozco que estoy marcado por un librito desopilante que acaba de llegarme: Diccionario de insultos. Extraídos y trasvasados de las obras de D. Francisco de Quevedo. Los autores… ”

Artículo completo, aquí.

Diccionario de Insultos de Quevedo- Editorial Verbum

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De bares & funerales.

Terrible: En la barra de un bar de viejo del agro palentí, entre una botella de Cinzano con telarañas y una lata de olivas rellenas La Española con óxido para dar y regalar, han puesto… un Buda de plástico. Todo tiene un límite: He dejado de ir a ese bar.

Europa, y con ella Castilla, llama meditación trascendental a rememorar sus taras psicológicas, sus malas digestiones, su hipocondría, la subvención… en suma, a celebrar su ilimitado aburguesamiento progresista, su hundimiento en las vacuidades del yo freudiano, su caída en el nihil pronosticado por Heidegger y por Jünger.

Y ya es lástima, porque servían un verdejo…

 

Fdo:

José Antonio Martínez Climent

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PD: Esta nota viene tras leer otra de la traductora, escritora y periodista Julia Escobar (su cuaderno aquí), quien con gran sentimiento y educada paciencia afirma:

“Me dicen que en algunos pueblos de mi amada Castilla, algunos, hartos de este incomprensible Papa se están convirtiendo al budismo y a determinadas horas, en vez del consabido “nos vemos en misa” se oye “nos vemos en meditación trascendental”.”

budismo

 

 

Murcia, árida zona.

(Dice el nuevo estatuto autonómico murciano, a todo indígena, lo que sigue: “En el ámbito de sus competencias, sin perjuicio de los deberes constitucionalmente reconocidos, este Estatuto establece y la ley desarrollará, la OBLIGACIÓN de todas las personas DE:  f) Respetar las TRADICIONES y cuidar las PARTICULARIDADES LINGÜÍSTICAS, así como proteger el patrimonio histórico, cultural, artístico y natural de la Región de Murcia.” Veamos.)

La Ruta de la Alcarchofa, lo habrán adivinado, es una red de carreteras secundarias que atravesando el semiárido murciano comunica, uno aquí, otro allá, los más sórdidos puticlubs que uno pudiera desear, si es que nutre usted tales deseos. Y no me digan que lo del puterío no es cultura, porque hay alguno que hasta se llamaba “Mi boli”. Eso es más de lo que pueden decir la mayoría de las Casas de Cultura (con perdón) de cualquier pueblo o ciudad de la España del Cambio (con perdón). Admito que de la tal ruta sólo conozco el decorado, y que tan sólo una vez visité uno de sus atrios, para comprar un paquete de Fortuna (cuando uno aún fumaba, ay) mientras una amigo intimaba con la fauna local; pero de ciertas amistades que la frecuentaban, así como otras rutas extracomunitarias, y que son gente muy experta y cultivada en el asunto que afirma no haber visto ni catado paisajes ni productos semejantes, únicos por la sobriedad que les presta la aridez y el fondo de la huerta moribunda, saco esto que les digo: que la Ruta de la Alcarchofa es hecho diferencial y cosa tradicional murciana que, como ordena el decreto, distinguirá al buen ciudadano (el que la nutra con dineros y alabanzas) del pésimo reaccionario (el que, desde el coche, se limite a admirar el paisaje, y a decirse que si algo no le hace falta a España es un -otro- concejal de cultura estatalista & nacionalista ejerciendo su cutre delirio sociata con cargo a la enorme bolsa de impuestos que nos sopla cada día el Gobierno –con perdón-).

Fdo:

José Antonio Martínez Climent

A 5 de Abril de 2019

PD: Nótese que en vegabajense alicantino, que se habla en casa, se dice alcarchofa, y no alcachofa (alcacil, alcancil, alcansil, arcansil, alcaucil; si mezclado con valenciano, en la Huerta Norte de Alicante: carchofa, carchofö), para mayor respeto del panocho cual exige el  Decreto, que para los sabios es habla del castellano, pero que para el nacionata de turno es lengua ofendida por el español y, en consecuencia, merecedora de negociado y pila de dineros que garanticen su uso normativo et vengativo.

club de putas X

Diccionario de Insultos de D. Fco. de Quevedo

Este nuevo libro contiene un tesoro lingüístico de 1.571 entradas, pero no es de los autores; y un prólogo del Marqués de Tamarón que está para enmarcar. El Diccionario de Insultos de D. Francisco de Quevedo es un libro de uso, no una curiosidad académica: llévenlo en el bolso, en la mochila, en la valija, y comoquiera que lo impropio es el exabrupto (cosa bien grosera) y no el insulto (que requiere cultura e intuición), no duden en abrirlo cuando la ocasión lo reclame, en estos tiempos de censura, de todo-me-ofende, de las mayores hipocresías en nombre de un progreso más que dudoso.

Literatura & santa reacción.

José Antonio Martínez Climent

Diccionario de Insultos de Quevedo- Editorial Verbum

 

Pequeñas empresas funerarias

Cuatro postas cantoras de ruiseñores bastardos, dos perchas medianas de un Martín pescador, no sé bien los descansaderos de buitrones, carriceros, motacillas e hirundinas, una umbría muy visitada por un zorro viejo pero aún vivaz y la zarza donde duerme un erizo pendenciero. Esta summa pulchritudo sub ratione Splendoris vertía cada mañana su vocerío en mi ventana, o dejaba las huellas de su paso nocturno en la escarcha y en el barro.

La senda bordeada de carrizo donde obraba este pequeño prodigio fue ayer quemada, y desde hoy será ensanchada para solaz de ciclistas y senderistas. Fuego y máquinas en manos de técnicos ambientales del Estado. Son la mano ejecutora de Prometeo, que gobierna altivo esta era titánica.

 

Fdo:

José Antonio Martínez Climent

prometeo

Narciso de mil cabezas

Una sociedad autorreferencial, es decir, republicana, no admite la existencia ni menos aún la influencia de nada externo a sí misma. Ni la musical reverberación de los astros, ni la serena rociada de la luna, ni las caprichosas o racionales maniobras de los Dioses. Se contempla a sí misma en todas las cosas y todas las cosas le devuelven su propio reflejo.

Este es el engaño en el que se vive hoy: creer que el hombre puede librarse del mito como quien se cambia de camisa; pensar que se puede respirar si no hay perfume hierofánico en el aire y, a cambio, vivir una eterna representación de nosotros mismos cuyo guión escribe la sociología, nombre genérico del nuevo Dios planetario, olvidando que la ciencia, a su vez, sólo se representa a sí misma a través de sus métodos y algoritmos, a través de su árida liturgia.

Un diario se lamenta esta mañana porque un grupo de pintores de garabatos callejeros (grafiteros), contando con apoyo del gobierno, ha ensuciado con sus insípidos jeroglíficos el claustro porticado de “un convento del siglo XIII declarado Bien de Interés Cultural”, sin siquiera dar su nombre. Yerran: el pecado de fealdad está inscrito en el registro de bienes de la república bajo el epígrafe de Media Estadística del Arte. El verdadero pecado es anterior, y lo cometen todos: la desacralización del convento mediante su declaración como lugar pintoresco dedicado al ocio que el Estado organiza para el Trabajador, para el Narciso de mil cabezas.

Fdo:

José Antonio Martínez Climent

A 23 de Febrero de 2019.

Stalker, de A. Tarkovsky

Porno y ciudadanía

En el programa Woman’s Hour de la BBC 4 Radio del 28 de Septiembre de 2015 la presentadora anunció, con voz serena y sin viento de Levante, que el tema estrella sería la denuncia de la pornografía sexista.

La fuente consultada por el Humilladero como referencia para esta nota ha sido Alohatube.com, según el buscador Google una de las más visitadas del mercado. Por mejor situarnos, la presentadora, y siempre de acuerdo con las categorías de la fuente, cae de manera no excluyente entre las Gordas o las Tetonas, mientras que la entrevistada cae en la que libremente traducimos como “Tías Buenas” (Babes: para el pornógrafo culto, puntilloso y lírico, Belleza, Hermosura).

En particular, y con el concurso de la actriz porno, al parecer de reconocido mérito (¿?), se denuncia una pretendida desigualdad salarial entre hombres y mujeres en favor de los machos, y se discute sobre un nuevo universal, el Porno Ético Feminista, en adelante P.E.F. Después de quince minutos de entrevista y severa denuncia, y preguntada sobre cómo se puede distinguir el P.E.F. del porno al uso, la pizpireta actriz afirma que “no es posible en la actualidad”, pero que el problema se arregla “poniendo una etiqueta de P.E.F sobre cada video” que cumpla con el feminista e indefinido ideario.

El Humilladero, siempre a la vanguardia de la igualdad civil, más aún cuando la cosa adopta tonos catulianos, manifiesta su honda preocupación por la sangrante indefinición del contenido ético del P.E.F, y se pregunta si quien se entregase a los transportes bestiales del porno ordinario y poco ético (más del tipo del que la fuente cataloga como abuse, bestiality, domination o submissive) debe ser denunciado por antisocial, o al menos por mal onanista. ¿Debe uno, tras el solitario y malicioso visionado de Salón Kitty, Calígua, El Ultimo Tango en París, o El Fontanero, Su Mujer y otras Cosas de Meter (Carlos Aured, 1981), mediando satisfacción glandular o no, llamar a los más íntimos y abrir sesión de cineforum, analizando los visto entre humo de cigarrillo, crujido de papa frita, y todo desde el punto de vista del materialismo histórico? En caso de contumacia por parte del poco ético onanista ¿debe haber penitencia con cilicio en castigo por la sexista polución?

De lo que la redacción del Humilladero no tienen dudas es de que el programa lo habrá igualmente escuchado algún estratega de partido progresista español (a saber, cualquiera), y de que a estas horas habrá ya sugerido la creación de una comisión parlamentaria que investigue la cuantía y alcance del desmadre de porno incensurado que corre (perdón) por ahí. Como de su fortaleza moral no dudamos, sabemos que estarán ya mortificados por las indudables diferencias interautonómicas que en materia de groserías sexuales inlegisladas debe de haber en la España del cambio. Y por seguro damos que, porque pueden, porque se comprometen, pronto detendrán el tráfico de nuevo ante los ayuntamientos a su mando para fotografiarse bajo una pancarta que rece: “XXX, ciudad respetuosa con el P.E.F.” Todos en pelota picada, imagino.

Fdo.

José Antonio Martínez Climent

porno y ciudadanía.-

 

PD: Esta artículo se publicó por primera vez en http://disparatero.blogspot.com, el 28 de Septiembre de 2015.

 

 

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